¿Me vacuno contra la COVID-19?

Marzo 2021.- Estamos a punto de acabar con esta pesadilla cuando, de repente, leemos sobresaltados en el blog del Señor Bill Gates su último artículo “No es demasiado pronto para comenzar a pensar en la próxima pandemia” En inglesIt’s not too soon to start thinking about the next pandemic | LinkedIn 

¿Perdone Señor Gates qué nos quiere decir? Realizamos un recorrido por la historia y comprobamos que su opinión es correcta.

.

.

 Les preguntamos a nuestros expertos que respondan a la pregunta del titular con total libertad y de forma totalmente neutral -sin ningún interés-.

El Sr. Gates está en lo cierto porque convivimos con múltiples virus. Algunos de ellos los conocemos. Y otros no. La situación es compleja y requiere adoptar medidas en todos los países. No es la primera ocasión en la que ha habido una amenaza global causada por virus o bacterias, parásitos o cualquier otro micro-organismo.

Nuestros especialistas médicos señalan que resulta importante escuchar la voz del médico de familia que es quien conoce las intolerancias y alergias particulares de cada paciente.   Al hablar con nuestros doctores éstos NO tienen todos la misma opinión.

Un grupo de ellos comenta -si el estado de salud del paciente es bueno y NO existen alergías previas- el paciente tendría que valorar con sus respectivos médicos de familia esa decisión.

 

Sin embargo, otros expertos como el Doctor Ruiz, señalan que ya hay muchas publicaciones que apuntan a que ya nuestro sistema inmune está acostumbrado a convivir con ciertos patógenos e introducir una enzima transcriptora podría provocar modificiaciones en el genoma humano y causar procesos inflamatorios crónicos a medio ó largo plazo (según la esperanza de vida del paciente), según ya indican publicaciones científicas en la literatura. ¿Por qué no vacunan a toda la población de Hepatitis C?, se pregunta. “En el protocolo no está indicado para los sanitarios. Y, tenemos también riesgo con este virus”, indica el doctor Ruiz.

Por lo tanto, no hay un criterio único entre nuestros propios clínicos consultados.

¿Por qué piensan así nuestros expertos?

Convivimos con numerosos virus y micro-organismos y si tienes un sistema inmune correcto no hay suficientes razones para vacunar a toda la población, indican. 

Algunos de nuestros clínicos sí se vacunarán y otros prefieren no vacunarse -de momento-. Hagamos un recorrido histórico.   

 

. En 1918, llegó la mal denominada “gripe española” provocada por el Virus de la gripe A del subtipo H1N1 que se contagiaba a través de la saliva al hablar, toser o estornudar el enfermo. En 1920, el bacilo Yersinia pestis llegó desde Asía y provocó la aparición de peste pulmonar, peste bubónica y peste septicémica, aunque la última es muy poco común. Gracias a nuevas medidas de higiene, se dieron por terminadas, aunque se produjeron casos hasta 1959. 

Los investigadores descubrieron que comenzó en la base militar de Fort Riley, Kansas (USA). De allí llegó a Europa con el desplazamiento de soldados para participar en la I Guerra Mundial. Debido a la contienda, los estados ejercían la censura sobre la prensa, que no hablaba de la enfermedad, pero España era un país neutral y al publicar información sobre la pandemia, le denominaron «gripe española». Los fallecimientos se produjeron, sobre todo, por neumonía.

En 1950, llegó la gripe asiática provocada por el virus Influenza A H2N2 que desarrolló los mismos síntomas y signos. Podía generar diversas complicaciones pulmonares como bronconeumonías, miocarditis o edema pulmonar.

Se cree que se originó por una combinación de cepas de la gripe aviar (procedente de patos silvestres) y la humana, con mediación de la raza porcina. Llegó a Hong Kong en el mes de abril y se extendió rápidamente saltando a Estados Unidos, India y Australia. En España infectó a un tercio de los habitantes. Se resolvió gracias a la vacuna y al desarrollo de los antibióticos para combatir las infecciones secundarias que originaba. Se calcula que cada año fallecen por neumonía en España unas 7.000 personas por la gripe provocada por el virus Influenza.

En 1968, llegó una nueva gripe de Hong Kong provocada por el virus H3N2. Un virus muy similar a la gripe de 1918.  Surgió como un subtipo de la gripe asiática. El brote comenzó en China en julio de 1968, y llegó a Europa a través de viajeros ingleses que habían estado en la región asiática. Fue una gripe altamente contagiosa. Este virus sigue activo, pero ya forma parte de las cepas de gripes estacionales. Puede provocar neumonía.

Enfermedades crónicas

En la década de los 70, llegó el virus VIH. El Virus de la Inmunodeficiencia Humana Adquirida (VIH), que se puede transmitir por transfusiones, relaciones sexuales vaginales, otras posibles vías o bucales sin protección, o por vía sanguínea (por compartir objetos cortantes o punzantes como agujas o jeringuillas o, simplemente, con que cualquier sanitario en un procedimiento no tenga suficiente asepsia con el instrumental quirúrgico). Se trata de un virus que requiere altas temperaturas para su total eliminación en el instrumental quirúrgico. Se vinculó injustamente a un tipo de colectivo. Idea errónea cualquier persona puede adquirir este VIRUS.

Se cree que su origen es una zoonosis procedente de simios que pasó a las personas en Centroáfrica. Estalló la epidemia al llegar a Estados Unidos.

En 1981, el Center for Disease Control and Prevention (CDC) estadounidense informó de cinco casos de neumonía. Posteriormente, algunos casos desarrollaron sarcoma de Kaposi, un tipo de cáncer de piel.  Las personas afectadas fallecían de infecciones oportunistas, como, por ejemplo, podía ser una neumonía vírica ó bacteriana. Repetimos “cualquier persona puede adquirirla”. 

.

.

El VIH va deteriorando el sistema de defensas del enfermo y, es entonces cuando pueden aparecer las enfermedades que definen el sida, como la neumonía, la tuberculosis, candidiasis, citomegalovirus, herpes, toxoplasmosis, sarcoma de Kaposi, infecciones por MAC (mycobacterium avium) o hepatitis C.

Por desgracia, aún no se ha resuelto. No existe vacuna. Solo se trata con antirretrovirales y tiene una mortalidad del 80%. Según la OMS y el ONUSIDA, en 2018, había unos 38 millones de personas infectadas por el VIH en todo el mundo. De ellos 1,7 millones son niños. Ojalá hubiera una vacuna pronto. De momento, NO la hay.

Desde 1976, convivimos con el virus del ébola, de la familia de los filovirus. Se llama también fiebre hemorrágica del ébola.

El periodo de incubación oscila entre los 2 y los 21 días. Existen las personas asintomáticas que son portadoras de la enfermedad sin presentar ni signos, ni síntomas.

En las personas que presentan síntomas éstos comienzan por una ‘fase seca’ con fiebre súbita, debilidad intensa y dolores musculares, de cabeza y de garganta. Cuando la enfermedad avanza puede llegar la ‘fase húmeda’ con vómitos, diarrea, erupciones cutáneas, disfunción renal y hepática y, en algunos casos, hemorragias internas y externas.

Según la OMS se introduce en la población humana por estrecho contacto con órganos, sangre, secreciones u otros líquidos corporales de animales infectados.  Después, se transmite de persona a persona por contacto directo a través de las membranas mucosas y de la piel con órganos, sangre, secreciones u otros líquidos corporales de personas infectadas como heces, orina, saliva o semen.  

También se puede transmitir por vía sexual y se recomienda realizar pruebas de detección del virus de un infectado hasta tres meses después del inicio de los síntomas. Los pacientes son contagiosos mientras el virus esté presente activo en sangre. 

Entre 2014 y 2016, se produjo la epidemia más extensa desde que se descubrió el virus en 1976.

Es una enfermedad más grave y menos contagiosa que la producida por el Covid-19. Llegó a España de la mano de varios misioneros que ejercían en África e infectó a una sanitaria en Madrid que consiguió superar la enfermedad con anticuerpos de una persona que había sobrevivido a este virus.

.

.

Entre 2002 y 2003 llegó el SARS provocado por el coronavirus SARS-CoV

Se originó en China. Los enfermos presentaban fiebre, tos y neumonía. Se transmite mediante las gotas que se producen al toser o estornudar. El tiempo de incubación medio era de 4 a 6 días, aunque podía alargarse hasta los 13 días. El enfermo contagia a partir de la aparición de la fiebre, el primer síntoma –a veces acompañada de escalofríos-, a la que seguían tos seca, mialgia, cefalea, malestar general y dolor de garganta y, en algunos casos vulnerables algunas personas pueden tener neumonía y pueden fallecer. 

Seguimos sumando coronavirus con los que convivimos desde hace décadas

En 2009, llegó la gripe H1N1 o gripe porcina que se originó en Veracruz, México, pero fue Estados Unidos quien identificó, en abril de 2009, un nuevo tipo de gripe que se propagó rápidamente por todo el mundo. El primer año, en el que el virus estuvo más activo, una de cada cinco personas en el mundo se infectó con este virus. Llegó a España y la enfermedad NO quedó erradicada. Puede producir neumonía.

En 2012, llegó una nueva pandemia. El MERS, provocada por el virus MERS-CoV. Se trata de un nuevo Coronavirus. La OMS informa que aproximadamente el 35% de los casos de MERS-CoV han desembocado en la muerte del paciente por neumonía. No hay vacuna de momento. También puede causar síntomas gastrointestinales, en particular diarrea, aunque hay casos asintomáticos.

Convivimos con estos virus, con total normalidad cuando cada uno de ellos se lleva cada año a miles de personas vulnerables. 

Y, llegamos a diciembre de 2019, fecha en que la OMS anuncia que en China ha surgido una nueva pandemia denominada SARSCoV2  (la enfermedad COVID-19) que provoca en algunas personas una simple gripe y en otras personas una posible neumonía.

Una pandemia que en España ya se ha llevado a más de 100.000 personas, en su mayoría personas mayores de 70 años o personas con enfermedades previas. Aunque ha habido contagios entre la población más joven, la tasa de mortalidad en esta población ha sido muy baja. 

Conclusión

 Es cierto que como dice el Señor Gates “No es demasiado tarde para pensar en la siguiente pandemia”. 

Nuestros expertos señalan que estos virus respiratorios serán estacionales y surgirán con la bajada de las temperaturas. Cuando vuelva el frío muchos de estos coronavirus seguirán conviviendo con nosotros.  

¿Cuál de los múltiples virus mencionados pueden provocar una neumonía a las personas vulnerables? Cualquiera de ellos. 

Nuestros expertos -en base a toda la literatura publicada-  creen que los alergólogos y médicos de familia son los especialistas más adecuados para tomar esta decisión. “Hoy nos encontramos con una paciente oncológica que su oncológa le ha dicho que de momento no se vacune”.   Esa decisión clínica resulta respetable porque conoce a su paciente y sabe cual es la situación de su sistema inmune tras un tratamiento de quimioterapía. “En medicina ocurre como en informática. Si algo funciona con ciertos riesgos, mejor no lo toques porque igual deja de funcionar. Yo no me arriesgo”, señala el Doctor Ruiz.

Son decisiones que corresponden a los médicos que llevan ese caso particular. Su especialista conocerá perfectamente sus intolerancias a posibles medicamentos y a sus excipientes. Y, el estado del paciente así como su historia clínica. Evidentemente si un paciente está superando una cirugía oncológica no puede ir a un tercer médico que no le conozca de nada e introduzca una nueva variable para cumplir determinados objetivos de vacunación. Es importante conocer al detalle la historia clínica del paciente y por eso NO existe una respuesta universal válida. 

Otros expertos nos comentan los alergólogos e inmunólogos tienen una opinión relevante en base a la historia clínica del paciente.

El Doctor Ruiz señala que evidentemente también es importante tener en cuenta los kg del paciente “No se puede vacunar con la misma dosis a una persona que pesa 36 kg que a otra que pesa 200kg. Cuando decimos “no sabemos el origen de esta enfermedad inflamatoria adquirida. Que de repente el sistema inmune comience a atacar tus propias articulaciones no sabemos porque ocurre. Yo no me arriesgo a volver más erroneo a un sistema inmune que ya de por sí no funciona correctamente. Otros prescriben quimioterapia y prescriben la vacuna. Yo en base a mis conocimientos no lo hago”, señala este doctor.   

.

Departamento de Prensa de Asociación Española de Pacientes con Dolor

María Huerta, Informadora de la Salud Registrada. Voluntaria del Departamento de Prensa. Con la colaboración de los clínicos que colaboran con esta entidad de forma voluntaria.  

www.pacientesatm.com

www.alianzacontraeldolor.org

Instagram: @Alianzacontraeldolor

Twitter: @AlianzaDolor

Facebook: @dolorneuropatico @alianzacontraeldolor

Teléfonos: +34 638 989 769 // +34 91 733 30 33

Publicado en ALERGOLOGÍA, DOCTORES, INMUNOLOGÍA, NOTICIAS DESTACADAS, SALUDABLE Etiquetado con: , , , , , , , , , , , , , , , ,

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Alianza contra el dolor

Nota

Todos los artículos publicados en esta web son revisados por los Doctores de nuestro Comité Científico.

Linkedin

Síguenos en icono_linkedin

twitter

Facebook

VÍDEOS DESTACADOS

VÍDEOS DESTACADOS

Vídeos

Vea nuestros vídeos

Vea nuestros vídeos
youtube Click aquí...
Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.